
El calibrado es el proceso mediante el cual se ajusta el espesor de chapas y tableros mediante lijado o mecanizado, logrando superficies uniformes y tolerancias precisas. Aunque pueda parecer una operación secundaria, es clave para garantizar la calidad del producto final. En TALPHER y en NAPAL nos aseguramos de incorporar esta parte del proceso en cada producto, dado que nos ayuda a la eliminación de posibles errores.
En chapas, especialmente las de desenrollo, permite corregir irregularidades y controlar el comportamiento del material en procesos posteriores. De hecho, el calibrado de chapas de interior es esencial en la fabricación de tableros curvados, donde varias capas se encolan y prensan en moldes. Su función principal es:
En este contexto, pequeñas variaciones de espesor pueden acumularse y comprometer el resultado final.
En conclusión, el calibrado no solo ajusta dimensiones, sino que asegura la fiabilidad del proceso productivo. En aplicaciones como los tableros curvados, el control del espesor de las chapas interiores es determinante para obtener piezas estables, precisas y de alta calidad. Además, en procesos de rechapados de mesas, disponer de calibradoras de gran capacidad como las que disponemos en TALPHER para nuestros clientes (+1,50m de ancho) nos permite alcanzar unos estándares de calidad y unas garantías, elevados en proyectos de gran envergadura.